Desde el punto de vista económico, la
compensación de energía reactiva debería establecerse en términos de coste
total mínimo.
- Costes de inversión, es decir, coste de la batería de condensadores (o las
distintas baterías, en su caso) y de su sistema de regulación, teniendo en
cuenta que el precio aumenta con la potencia de la batería; asimismo, se deben
considerar los costes de instalación.
- Costes de explotación, fundamentalmente coste de energía reactiva –y activa,
si se reducen las pérdidas por efecto Joule– y costes de mantenimiento; en este
capítulo se podría cuantificar el mejor aprovechamiento de la instalación
(centro de transformación, líneas de alimentación, etc.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario